Ser entrenador de Primera implica estar en la silla eléctrica

Néstor Apuzzo, ex técnico de Huracán y actual DT de la Reserva, en esta entrevista cuenta un poco sobre su dura historia de vida y de su paso como entrenador oficial del club en 2014, en el cual logro ascenderlo a Primera División luego de 3 años y medio en la B nacional, y obtener dos importantes títulos (Copa Argentina y Supercopa Argentina 2014)  después de 41 años sin logros para la institución.

  • Si uno repasa tu historia de vida, se nota que tuviste que vivir episodios muy difíciles para llegar a donde estás ¿Qué me podes relatar sobre tu vivencia en la colimba y como perjudicó eso en tu carrera de futbolista?

La colimba en mi vida fue un antes y un después porque fue la mala suerte de estar en una guerra, aunque no estuve en combate, fui soldado continente. A los 16 años cuando ya estaba entrenando en primera, jugaba habitualmente de titular en la reserva de Huracán, hasta que me tocó vivir este episodio a los 18 años.

Recién dos años después pude volver a jugar al fútbol debido a enfermedades y lesiones físicas que tenia. Cuando pase a préstamo a Lanús para agarrar ritmo y parecía que iba a volver a jugar, me agarró una hepatitis vírica y me dejó fuera de las canchas un año más. A los 22 años volví a jugar, pero ya no era el mismo. Tiempo después decidí finalizar mi carrera, aproximadamente a los 28 años, porque tenia a mi esposa embarazada y además tenia que trabajar en el taxi porque el sueldo de jugador no era el de ahora. Un día en el que estaba trabajando, me quisieron robar y al verme el carnet de futbolista, me apuntaron a las piernas. Aunque comparado con todo lo anterior que viví, esto no significo nada para mí.

Luego arranque haciendo futsal a través de unos amigos. Fui convocado varias veces para la selección argentina de futsal. Llegue a jugar un sudamericano para el club. Cuando tenía 35 años, decidí dejar por un problema de pubalgia. Unos días después, el dt del equipo me pide que sea entrenador ya que él tenia un viaje a España por trabajo. Yo jamás pensé que iba a ser técnico. Por suerte el primer campeonato que dirigí, salí campeón. Hice un curso para perfeccionarme y en 1998, ya dirigía cancha grande.

  • Siendo coordinador de inferiores, descubriste grandes talentos como Daniel Osvaldo, Gonzalo Martínez y Cristian Espinoza ¿Qué opinión tenes sobre sus respectivas carreras?  

En el 2005 es la primera vez que dirijo primera y hago debutar a Dani Osvaldo. Yo creo que a Daniel lo desbordaron los medios, es un enorme futbolista y una gran persona. Ojala cambie su decisión y decida seguir jugando. Por ahora opta por la música para descomprimir un poco, no porque no quiera jugar. Yo lo conozco, es alguien muy bohemio. Jamás lo vi fumar en un vestuario, conmigo se comportó muy bien.

Con respecto al “Pity” Martínez, apenas vine al club y lo vi, le dije a Nadur que era un diamante y había que hacerle contrato cuanto antes, él en ese momento tenía 18 años. Al principio acá fue resistido porque no terminaba las jugadas. Tiene mucha velocidad y eso lo lleva a apurarse. Cuando maneje los tiempos, vamos a estar hablando de un gran jugador sin dudas.

Por último, sobre Espinoza me pareció que estuvo muy mal manejada la salida por su representante. En mi opinión, los representantes más vale perderlos que encontrarlos. Lamentablemente hoy están incrustados en el fútbol. Yo quede dolido al igual que los hinchas. Por ahí al club le podía haber entrado más plata.

  • Los hinchas de Huracán te definen a vos como el bombero que siempre apaga los incendios en el peor momento del club ¿Te gusta que te recuerden de esa manera? Y luego, ¿Te pareció correcta tu salida como DT?

Bombero sí, pero hasta el año pasado. Los cuatro interinatos que tuve me dolieron en el alma porque se iban colegas y algunos amigos (Teté Quiroz, Juan Amador Sánchez, Diego Cocca y Mohamed). Me tocaba reemplazar gente de prestigio y cuando me llaman es porque esta todo mal. Gracias a dios siempre me fue bien. Se recuerda la parte linda del ascenso y salir campeón, pero hubo dos interinatos míos que prefiero no recordar, en donde si no sacaba puntos, Huracán hubiese descendido a la B Metropolitana. Nunca me gustó llegar de esta manera. Yo llegué al club con la consigna de sacar jugadores de las inferiores y a la vez tener inferiores que sean competitivas.

A veces los hinchas exigen por demás. Primero tienen que venir a “La Quemita” y ver como creció. La infraestructura de la institución recién ahora se esta acomodando. Nadur cuando llegó se encontró con Bagdad, donde pisaba y explotaban las bombas. Yo entiendo que la gente quiere ver al club muy grande, pero tenemos que ir despacio, capaz que los acostumbramos mal por los últimos logros obtenidos. Creo que lo más lindo que deje fueron los 11 meses en primera, donde fui técnico oficial y pudimos ganar dos títulos y el ascenso. Pienso que si no fuera por los árbitros, huracán tendría más logros, no tengo dudas, en el 2009 por ejemplo.

En lo que se trata de mi desvinculación, cuando vi que no le podía encontrar la vuelta al equipo, decidí volver a inferiores. Yo había pedido otros jugadores, algunos me los trajeron, otros no, debido al momento económico que atravesaba el club, obviamente lo supe entender.

Los resultados no se daban y preferí dar un paso al costado por el bien de Huracán. Nadur me pidió hasta las 3 am que me quede y varios jugadores también. Sentía que ese era mi momento de irme. Fue casi un año hermoso donde le pudimos dar mucho a la institución.

  • Tengo entendido que presentaste un proyecto en AFA junto a Miguel Brindisi y Javier Zanetti para estar a cargo de las juveniles, aunque no fue elegido, ¿Me podrías contar un poco de qué se trataba?

Me pidieron presentar un proyecto en AFA. Fue una presentación más que un proyecto, donde se exponía de forma oral cada ítem y explicarlos. Brindisi iba a ser director deportivo del área técnica y Javier el visualizador de los juveniles en Europa. Todos nos decían que estábamos cerca pero no se dio.

  • Actualmente estás al frente de la reserva de Huracán, ¿Pero te gustaría volver a retomar la dirección técnica en algún equipo de primera o segunda división? ¿Te llegaron propuestas?

Me llamaron de varios clubes (Quilmes, Argentinos y Rafaela), pero luego de dirigir a Huracán en primera, decidí tomarme un descanso. Si llega a salir algún equipo que me cierre el proyecto deportivo  y lo económico, seguramente lo hablaría con Alejandro Nadur porque aún tengo contrato. Me iría uno o dos años y si yo me fortalezco como entrenador y el club me necesita, ahí estaré.

Lucia Belén Giurleo